8 de marzo de 2010

COMERCIO LIBRE

La Organización Mundial del Comercio, brazo ejecutor de las políticas comerciales de la ONU, es en realidad la defensora de los intereses de las grandes corporaciones industriales. Las medidas de liberalización del comercio han sido planeadas y dirigidas por las multinacionales para embolsarse el dinero de nuestros impuestos.
Con la excusa de abrir los mercados y permitir que las naciones más pobres puedan vender sus productos en el mundo desarrollado se eliminaron los aranceles a las importaciones, permitiendo que los productos manufacturados en regiones donde la mano de obra es mucho más barata pudieran inundar nuestros mercados.
Las condiciones de vida de los habitantes de estos lugares no han mejorado, pues se ven sometidos a horarios interminables, condiciones de trabajo infrahumanas y, en muchos casos, se recurre al trabajo infantil. Sólo las clases dirigentes y los corruptos burócratas han obtenido pingües beneficios. Mientras, en los países receptores, la consecuencia inmediata ha sido la deslocalización de muchas empresas que prefirieron llevar sus fábricas hasta los caladeros de trabajadores de bajo coste.
Ahora los países desarrollados se ven obligados a subvencionar con dinero público a las empresas para que mantengan las plantas de producción en sus territorios y evitar así la pérdida de más puestos de trabajo.
Ni los países en desarrollo ni los desarrollados han obtenido beneficios de esta liberalización, pero el objetivo se ha cumplido: todo ha quedado en manos de los diseñadores de la operación. ¿Quién dijo que el círculo no podía cuadrarse?.

http://www.wto.org/spanish/news_s/news09_s/good_12may09_s.htm

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PRINCIPIOS BÁSICOS

LECTURAS DE EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA

"Cuando adviertas que para producir necesitas la autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada."

Ayn Rand. La Rebelión de Atlas.