3 de diciembre de 2009
INTERNAUTAS
La posibilidad de que la futura Ley de Economía Sostenible permita al gobierno de España bloquear las páginas Web que facilitan la descarga de archivos protegidos por derechos de autor ha provocado la inmediata reacción de los internautas difundiendo un manifiesto, ampliamente respaldado en la red, cuyo punto primero dice textualmente:
"Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión."
El 19 de octubre de 2007 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 25/2007 de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones que obliga a los operadores de telecomunicaciones a retener y conservar por un periodo de entre doce meses y dos años los datos de todas las comunicaciones telefónicas y electrónicas para poder ser consultadas por la policía y los servicios de información. La comunidad de internautas no consideró que atentara contra los derechos fundamentales de los ciudadanos, el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión y no se elaboró ningún manifiesto.
¿Éramos menos reivindicativos en 2007 que ahora? Podría ser, pero entonces ¿por qué tampoco se ha reaccionado después de que los ministros del interior de la Unión Europea decidieran el pasado 30 de noviembre (hace 2 días) permitir el acceso de los servicios de información de Estados Unidos a las bases de datos de las transacciones electrónicas que realizamos?
Pues porque lo que realmente preocupa a la mayoría no es que recorten sus libertades o ser espiados y controlados, sino que no les permitan divertirse haciendo lo que les de la gana. Como, además, la "revuelta" contra la limitación de las descargas ha sido amplificada (si no incitada) por los medios de comunicación convencionales (periódicos, radios, televisiones y grandes periódicos digitales) nos encontramos una vez más ante un caso de manipulación mediática de la masa.
El resultado final es que todas las partes quedarán contentas. El Gobierno porque justificará ante los autores que ha intentado defender sus intereses (que en realidad son los de los distribuidores y editores, pero eso es harina de otro costal) y ante los internautas que ha sido sensible a sus reivindicaciones. Las asociaciones de internautas porque salen a la luz y reivindican su poder (alguna subvención pillarán). La oposición porque todo les vale para que parezca que hacen algo. Y la gente feliz, descargándose archivos y navegando por una red cada vez más controlada y manipulada.
"Los derechos de autor no pueden situarse por encima de los derechos fundamentales de los ciudadanos, como el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión."
El 19 de octubre de 2007 se publicó en el Boletín Oficial del Estado la Ley 25/2007 de conservación de datos relativos a las comunicaciones electrónicas y a las redes públicas de comunicaciones que obliga a los operadores de telecomunicaciones a retener y conservar por un periodo de entre doce meses y dos años los datos de todas las comunicaciones telefónicas y electrónicas para poder ser consultadas por la policía y los servicios de información. La comunidad de internautas no consideró que atentara contra los derechos fundamentales de los ciudadanos, el derecho a la privacidad, a la seguridad, a la presunción de inocencia, a la tutela judicial efectiva y a la libertad de expresión y no se elaboró ningún manifiesto.
¿Éramos menos reivindicativos en 2007 que ahora? Podría ser, pero entonces ¿por qué tampoco se ha reaccionado después de que los ministros del interior de la Unión Europea decidieran el pasado 30 de noviembre (hace 2 días) permitir el acceso de los servicios de información de Estados Unidos a las bases de datos de las transacciones electrónicas que realizamos?
Pues porque lo que realmente preocupa a la mayoría no es que recorten sus libertades o ser espiados y controlados, sino que no les permitan divertirse haciendo lo que les de la gana. Como, además, la "revuelta" contra la limitación de las descargas ha sido amplificada (si no incitada) por los medios de comunicación convencionales (periódicos, radios, televisiones y grandes periódicos digitales) nos encontramos una vez más ante un caso de manipulación mediática de la masa.
El resultado final es que todas las partes quedarán contentas. El Gobierno porque justificará ante los autores que ha intentado defender sus intereses (que en realidad son los de los distribuidores y editores, pero eso es harina de otro costal) y ante los internautas que ha sido sensible a sus reivindicaciones. Las asociaciones de internautas porque salen a la luz y reivindican su poder (alguna subvención pillarán). La oposición porque todo les vale para que parezca que hacen algo. Y la gente feliz, descargándose archivos y navegando por una red cada vez más controlada y manipulada.
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PRINCIPIOS BÁSICOS
LECTURAS DE EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA
- STEFAN ZWEIG: EL MUNDO DE AYER
- GEORGE ORWELL: 1984
- AYN RAND: EL MANANTIAL
"Cuando adviertas que para producir necesitas la autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada."
Ayn Rand. La Rebelión de Atlas.
Ayn Rand. La Rebelión de Atlas.
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