22 de junio de 2010

YEMEN

Al sur de la península arábiga, a la entrada del mar rojo, se encuentra uno de los países más pobres del mundo. Su presidente es un militar golpista que gobierna desde el asesinato de su predecesor en 1978, ha liderado una larga guerra en los años 80 del siglo XX y controla un parlamento títere.
La singularidad de este país no reside, por tanto, en su historia política, sino en ser el único de la región que todavía no alberga bases militares estadounidenses.

En la lucha por el control de los recursos, tras la ocupación de Afganistán e Irak, Estados Unidos necesita afianzar su posición militar en Yemen para evitar que su inestabilidad pueda "contaminar" a los valiosos países de su entorno y porque asegura el dominio del acceso al Mar Rojo y, por tanto, al canal de Suez.

El terrorismo justificará, una vez más, la intervención americana. Para ello se ha puesto en marcha la maquinaria de concienciación mediática. Desde la explosión del USS Cole en el puerto de Adén (octubre de 2000) se han sucedido las recurrentes noticias relacionadas con operaciones contra células terroristas, atentados contra el ejército o las fuerzas de seguridad y la existencia de bases de entrenamiento de terroristas en territorio yemení. El Council on Foreign Relations ya lo ha definido como paraíso del terrorismo y desde allí partió el último señuelo interceptado en un avión, el terrorista de los calzoncillos explosivos detenido en vuelo hacia Detroit.
Pronto aceptaremos que es imprescindible intervenir en un foco de peligro como este y se abrirá el tercer frente de la guerra por la paz. La Historia se repite.

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PRINCIPIOS BÁSICOS

LECTURAS DE EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA

"Cuando adviertas que para producir necesitas la autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada."

Ayn Rand. La Rebelión de Atlas.