14 de diciembre de 2009

ENCUESTAS

Las encuestas constituyen una de las formas más sencillas de manipulación de la masa, pues con ellas puede orientarse el pensamiento individual para que asuma como propia la opinión de un pequeño grupo preseleccionado.
Los medios de comunicación han adquirido el hábito de "medir el pulso de la calle" mediante series de encuestas (g
eneralmente de periodicidad semanal) mediante las que se expone la supuesta opinión del ciudadano respecto a los temas de mayor actualidad (los que jalean los propios medios) o las preferencias de voto en unas supuestas elecciones a celebrar. De este modo se presenta como verdad a cinco columnas que "los ciudadanos opinan ... " cuando en realidad el resultado no es más que la estadística de las opciones escogidas por un grupo muy pequeño de personas respecto a una serie de preguntas con respuestas preparadas.
La tendencia natural del grupo a tomar por ciertas las opiniones de la mayoría hace que, por inercia, estos mensajes calen en la población y terminen por ser asumidos como propios.

El proceso puede re
sumirse así:
Primero inventamos un problema, lo aireamos en los medios, luego escogemos a un grupo de personas y les preguntamos sobre el asunto dándoles una serie de opciones que, irremisiblemente, les lleven a optar por la que nos interesa; y finalmente publicamos en portada que el resultado obtenido es la opinión de todos los ciudadanos (pues lo que dice la mayoría siempre es la verdad).

Un ejemplo:



Publicado en el diario La Razón de Madrid el 14 de diciembre de 2009.









Naturalmente este sistema cobra una importancia capital durante las campañas electorales, pues al fin y al cabo captar el voto es el objetivo último de todo.

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PRINCIPIOS BÁSICOS

LECTURAS DE EDUCACIÓN GENERAL BÁSICA

"Cuando adviertas que para producir necesitas la autorización de quienes no producen nada; cuando compruebes que el dinero fluye hacia quienes trafican no con bienes sino con favores; cuando percibas que muchos se hacen ricos por el soborno y las influencias más que por el trabajo, y que las leyes no te protegen contra ellos, sino que, por el contrario, son ellos los que están protegidos contra ti; cuando repares que la corrupción es recompensada y la honradez se convierte en un sacrificio personal, entonces podrás afirmar sin temor a equivocarte que tu sociedad está condenada."

Ayn Rand. La Rebelión de Atlas.